Cómo vencer los miedos, breves claves

Básicamente, hay dos tipos de miedos: el heredado por los primitivos ancestros como método de supervivencia y el infundado (desde la infancia) por vivencias, educación, dogmas o superstición. En ambos casos, no es malo sentir miedos, sino no superarlos y que estanquen o hagan sufrir por ellos.

Confía en ti. Debes darte la importancia y el valor que mereces, no depender de nadie ni pretender que lo externo desenvuelva la seguridad en ti mismo. Esto no significa que seas imprudente o poco precavido ante cualquier desafío o situación amenazante. Aún así, siendo consciente del panorama, no bajes la guardia y ten la firmeza de que tu Poder Interno te protege y está por encima de cualquier eventualidad.

No le des fuerza al miedo. Está demostrado que la mente y los sentimientos atraen aquello que albergan. Ve el miedo o temor como una energía densa y negativa que te somete si le das cabida dentro de ti. El miedo es un imán que acerca lo malo, al igual que el Amor te da Paz, Serenidad, Armonía y hace que llegue a ti lo bueno.

Elimina los miedos infundados. Durante la infancia, adolescencia o juventud es cuando el ser humano es más vulnerable a lo que experimenta o recibe (incluso como educación). Se es más "esponja" que absorbe lo que acontece en su entorno. Esto es debido a que, a esas edades, no se ha fraguado la capacidad de discernir, razonar y saber lo qué es bueno o no. El inconsciente y subconsciente graban esas señales. Mediante lecturas afines o un trabajo terapéutico se puede ver la causa del trauma que provoca los miedos, cómo manejarlos y sanarse.

Pide protección. Con independencia de la religión o filosofía que profeses, incluso los agnósticos y ateos, por lo general tienen a un Ser en el cual depositan su confianza para pedirles ser protegidos. Piensa en Dios, si eres su devoto. En tu madre o padre, si te hacen sentir protegidos y no eres creyente de algo superior. El asunto es tener presente, en tus momentos de temor, a alguien o algo de lo cual estás convencido que nada negativo sucederá al pensarlo.

Los miedos, sean de la clase o motivo que sean, en el fondo te ayudan a conocerte mejor, reconducirlos, verlos como un "amigo"" al que debes reeducar por su comportamiento malsano, te hacen crecer humana y espiritualmente, te conceden el encuentro con el Amor, te fortalecen a nivel interno, desenvuelven tu autoestima y te permiten obtener mayor seguridad en ti mismo.

Con esto, brevemente explicado, seguirás adelante y vencerás cualquier temor.

D.V. Torres

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