Cuando llegue el momento (fragmento del libro "No Llores Más")
Desde luego que un acusado gremio de científicos postulan porque la vida continúa después de la muerte del cuerpo físico, sea en conciencia, alma o espíritu. Lo cierto es que, en este sentido, existen pruebas inexorables; a excepción de la ciencia ortodoxa, agnóstica y lapidaria que las reprueban.
El caso es que, con los rudimentos existentes, se hace difícil teorizar y demostrar la vida luego del fallecimiento. Ocurre que el alma no se puede medir ni analizar en probeta, mientras que para el espíritu no existe ciencia que la limite a su particular y visionaria lupa.
El inconveniente principal es tratar de encajar el "misterio de la vida" en el frasco globalizado del materialismo. No obstante, diversos médicos e intrépidos hombres de la ciencia, han confirmado, mediante estudios y evidentes muestras, la continuidad de la vida más allá de esta vida conocida.
Lo tajante es que, cada persona y ser, pasará por ese proceso llamado muerte y, posteriormente, se comprobará lo que apunta a ser una verdad capital y con independencia de cualquier credo.
Debe tener algún sentido este paso por la tierra, en cada quien está sacar sus conclusiones. Lo obvio es que la vida no transcurre por antojo ni accidentalmente; todo tiene un porqué y, denodadamente, se avista la razón del aprendizaje o experiencia.
Por expresarlo trivialmente, este es un planeta de enseñanzas permanentes. En cada cual queda su asignatura pendiente o aprobada, dependiendo de cómo se haya desenvuelvo en sus obras y voluntades en las respectivas vivencias.
Por todo ello, cabe destacar, que dejes de complicarte la existencia. Cuando llegue el momento del tránsito, verás lo absurdo que fue pelearte, lo inverosímil que resultó sufrir para acumular posesiones materiales y lo intrascendente que supuso haberte enredado la vida.
Atravesado ese instante, observarás que habían cosas que no eran tan importantes. Los odios, celos y rivalidades quedarán en nada cuando se vea con los "ojos espirituales". Pero como el alma alberga la esencia de toda pureza, se llenará de mayor gozo al contemplar la paz que sembraste, el bien que obraste, la alegría que despertaste y el aprendizaje que dejaste.
Así que no te compliques, cuando llegue la hora te darás cuenta que, para el amor, el resto de denigrantes factores y aspavientos humanos, realmente no eran relevantes; salvo aquellos que te entregaron la lección en la etapa vital que por este terreno pisaste.
D.V. Torres
Disponibilidad del libro mediante enlace:
https://www.amazon.com/-/es/NO-LLORES-M%C3%81S-superar-querido/dp/B087SGBTV1

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