Que nadie te amargue

Hazte un favor, nunca permitas que nadie llegue a amargar tu día, sé indiferente ante los asuntos que no puedes cambiar y la gente cuyo único propósito es el de provocar la inestabilidad a causa de sus infortunios personales. 

Mantén en alto tu cabeza, pisa firme por donde vayas, ten confianza en ti mismo, dibuja una sonrisa y que tu nobleza sea ejemplo para los demás. Alza tu bandera de la paz aunque nadie puede alcanzar hasta que lo logren por sí mismos.

No entres al juego de la adversidad o desavenencias ajenas. Endulza con tu forma de ser la amargura de otros. Sé un ejemplo a inspirar e imitar, sé la paz.

D.V. Torres

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