Aprende a mirarte

Tantas cosas que parecían inalcanzables y mírate, estás lleno de nuevas expectativas y con entusiasmo para seguir adelante. 

Tanto que lloraste por un amor desafortunado y mírate, vuelves a ser feliz solo o con alguien.

Tanto fue el sufrimiento y mírate, aprendiste una de las lecciones más importantes. 

Tantas veces que quisiste tirar la toalla y mírate, ahora estás más fuerte que nunca. 

Nadie dijo que vivir fuera fácil, solo tienes que saber mirarte. Más gozoso es el camino cuando no se lamenta tanto y se disfruta el recorrido. Todo tiene algo bueno que darte, una razón oculta, una bendición para regocijarse. 

Evita quejarte, recuerda mirarte y siempre fija la mirada en la capacidad de superarte. 

Lo que quieras, lo que hagas, lo que pienses, lo que sientas, es cuestión de mirarse. Antes que las circunstancias lo hagan, sé el primero en darse cuenta de lo que vas a lograr sin temor a equivocarse ni derrumbarse. 

Solo mírate, pues la vida quiere que aprendas lo que, tal vez, nadie pueda enseñarte.

D.V. Torres

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