Honesta felicidad
Hay gente a la que le gusta vivir en la mentira, se atiborran y crecen con ella. Y así hallan su particular felicidad, basada igualmente en poses, dependencias o apariencias, pero no por un estado de conciencia desarrolado ni desde dentro de sí, sino por un proceso químico o biológico que se produce en el cerebro (así como los serios estudios médicos lo acreditan) a causa de eventos de los sentidos más primarios y efímeros, externos y temporales; no por la verdadera felicidad que yace en el interior, la cual es permanente, genuina, infalible y eterna.
Esta, a su vez, únicamente se expresa mediante un trabajo personal, espiritual y con la llave más perfecta y exclusiva que conduce a ella: la honestidad.
D.V. Torres
Comentarios
Publicar un comentario