Despierta con buena actitud


Cuando despiertes en la mañana, hazlo también con actitud y que, a su vez, esta sea rebosante de energía, fuerza y espíritu de éxito en lo que acontecerá durante la nueva jornada. 

Aparta cualquier problema, preocupación o tedio, haz que tu Poder Interno sea el motivo, primero y último, para lo que te corresponda desempeñar. 

Únicamente dale cabida a la gratitud y alegría de acometer el propósito que espera a ser cumplido, el cual dependerá de si lo llevas a cabo con entusiasmo u obligación, agrado o abatimiento, dirección o confusión. 

Tu predisposición mental y emocional precisa de ti; ningún factor externo puede alterar el curso que, por voluntad propia, has escogido positivamente. 

Ponle fuerza, poder, agradecimiento, gozo y, esta combinación, será la que elabore una actitud cuyo efecto será el bienestar para ti y aquellos con los que te relaciones o rodees. 

Piensa con altura, no con adversidad ni bajeza. Sé el amanecer que precede a la luz del sol, levántate y camina con determinación, firmeza, arrojo y ganas de vivir otro día que se hará extensivo a los venideros.

D.V. Torres

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