No se justifica la actitud de nadie


Esa frase generalizada que viene a decir "nada te debe afectar por tú decisión, aunque haya gente que te cause dolor", está indebidamente planteada y explicada. Es como si tuviese que recaer toda la responsabilidad en la víctima, lo cual es absolutamente insensato. 

Hay personas, se podría decir una mayoría, que no están preparadas, a nivel emocional y psicológico, para menguar las perturbaciones generadas por otros sujetos. 

El estar formado para que no afecte los agravios de la gente, tampoco se justifica aunque se tengan los recursos para mantener una merecida estabilidad. 

Obviamente habría que fortalecerse ante una sociedad inescrupulosa, hiriente e inconsiente. No se es de piedra para soportar cualquier golpe. Por algún motivo, los consultorios psicológicos y psiquiátricos no dan abasto de pacientes; esto va en crescendo. 

Los individuos son los auténticos responsables de sus faltas, omisiones, palabras y hechos, en esto habría que centrarse para educar y evitar un doloroso efecto en alguien. 

La fortaleza en el plano personal, mediante el aprendizaje y su correspondiente práctica, es una tarea loable y efectiva. Saber cómo proceder y tratar sanamente a la gente, lo es aún más. 

Si no existe causa discordante, no habrá efecto que produzca malestar o incluso, de fondo, algún trauma mental y emocional a ser reparado.

D.V. Torres

Comentarios

Entradas populares de este blog

Acerca de las relaciones afectivas

La juventud está por dentro

Aclarando el Alma

La tolerancia como estandarte

La diversa normalidad