Celos, falta de seguridad
Los celos son un síntoma de inseguridad, no son muestras de amor. Tampoco son exclusivos de las relaciones afectivas, también se dan entre amistades, familia y conocidos.
Tal falta de seguridad es lo que condena a la persona a vivir un tormento que, colateralmente, daña a otros sujetos. Con o sin motivos, no es un pretexto sentirse celoso; no se quiere más por ello, sino que no se está queriendo juciosa ni sanamente.
Sirven de señal para reparar la causa de las inseguridades, tal vez, arrastradas desde la infancia.
Cuando alguien no convence ni se está conforme con sus hechos, forma de ser o actitudes, ameritaría un sensato diálogo para tomar decisiones prudentes y no actuar, incluso, con agresividad.
Sentirse celoso ciega, hace imaginar y suponer cuestiones que distan de la realidad. Hay una variedad y niveles de este padecimiento que podría alcanzar el grado de enfermedad.
La inseguridad es la madre de los celos y, a su vez, las envidias están sutilmente hermanadas. Una persona con confianza sabrá controlar sus impulsos, obrar con madurez y razonamiento.
D.V. Torres

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