Loable tarea, aprender de los errores


Lo que algunas personas ignoran es que los fallos o errores, si fueran tales, en alguien medianamente inteligente, con suficiente conocimiento y resiliencia, les otorga experiencia y mayor sabiduría al ser reconocidos, comprendidos, resueltos y superados. 

Nadie se salva de esto, excepto aquellos que no tienen la mínima disposición para admitir ser humanamente imperfectos. O aún peor ocurre con quienes están pendientes de la vida ajena para hallar placer y nutrirse de equivocaciones que, presuntamente, ven en otros mientras que desaprovechan el tiempo y la energía para enmendar las suyas.

Un Alma con elevadas aspiraciones, impulsada al avance, que sea resolutiva y motivada al aprendizaje constante puede errar, pero renace triunfante.

D.V. Torres

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