Contrastar la información


La información histórica, mediática, cultural o de algún intelectual, sería prudente contrastarla. Los hechos que son divulgados no, obligatoriamente, corresponden a la realidad de aquello que haya acontecido. 

No siempre la ralla que es trazada por alguien es tan recta como se pinta. 

Las fuentes que vierten aguas, más o menos digeribles, a través de su cause terminan, generalmente, turbias por manos que han limpiado su suciedad con ellas. 

La mayor parte de lo que llega, mediante una connotación informativa, no es totalmente verídico. Sería concerniente cernir el maiz con el tamiz del análisis, la lógica, el ejercicio investigativo, la visión crítica y el discernimiento. 

La verdad es encontrada por quienes dudan y van más allá. 

D.V. Torres

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