Del error a la corrección


La perfección no existe, los seres humanos cometen errores, en ocasiones de manera constante. 

No importa el nivel social, la creencia religiosa a promulgar, el estar educado o no, la cultura o profesionalidad. 

"Endiosar" a las personas es una tremenda desfachatez. A nadie se le debe rendir pleitesía, aún menos a quienes ensalzan sus egos. La vida no consiste en parecer perfecto ni en buscar serlo. Es una pérdida de tiempo y una intención infructuosa. 

El objetivo es claro: cultivarse, aprender y practicar valores, conocerse a sí mismo, realizarse y crecer. Cuando se entienda esto los errores se reconocen para obtener enseñanza de ellos. 

No es debilidad sino grandeza aceptar cualquier equivocación para, si cabe, corregirla y poder avanzar.

D.V. Torres

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