Reprográmate


El pensamiento, además de permitir procesar la información, también da la posibilidad de transformar lo que no otorga felicidad. De por sí, la mente procesa aquello en lo que se piensa y, en función de esto, será lo que acontezca en la vida de la persona. 

Gran parte de las veces se sufre por lo que se tiene en la mente, no por lo que realmente acontezca afuera. 

La mente es como un procesador informático, funciona de acuerdo a los programas instalados, es decir, a los pensamientos que se alberguen. Esta analogía sirve para entender que lo experimentado por dentro (en la mente), depende de los programas a los cuales se le somete (los pensamientos). 

Si un "virus" se intenta instalar, se debe programar una potente protección: el pensamiento positivo y edificador. Hasta para los peores ataques que podrían infestar o dañar la sana función de la mente, existen remedios. 

Mens sana in corpore sano. En definitiva, cada persona elige lo que quiere para sí, cómo desea que sea su vida y la forma en la que puede programarse para ser feliz.

D.V. Torres

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