Sin resentimiento


No es resentimiento cuando te apartas de la gente que procede mal y se queda tan pancha, es cuestión de dignidad y salud mental. 

No es resentimiento actuar con justicia sobre aquello que vulnere algún derecho o menoscabe la integridad de alguien, es cuestión de respetar las vidas y libertades ajenas. 

No es resentimiento que la voz se escuche, evitar hacer oídos sordos o la vista gorda cuando se profiere daño alguno, es reclamar la paz cuando urge y es obligatoriamente necesaria. 

No es resentimiento hablar con la verdad y con hechos fundamentados ante la infamia, es expresar una conciencia tranquila en medio de una tormenta de falacias. 

No es resentimiento, ni tampoco venganza, elevar tus pasos a través de la fangosa ignorancia e insensatez humana.

D.V. Torres

Comentarios

Entradas populares de este blog

Acerca de las relaciones afectivas

La juventud está por dentro

Aclarando el Alma

La tolerancia como estandarte

La diversa normalidad