De la vanidad al Amor


El Amor se entiende mejor cuando deja de verse como vanidad y se convierte en humanidad. 

Es necesario saber amarse, cuidarse y tener una autoestima saludable, aunque no hay que confundirla con la egolatría ni la superficialidad. 

La persona que, realmente, se quiera, se acepta tal y como es. No requiere de "maquillar" su apariencia ni imagen, externa o interna, con la finalidad de sentirse bien. 

El trabajo es desde adentro, lo que se haga afuera es efímero e impermanente. El cambio se inicia en las entrañas del ser, nunca en lo que se desea mostrar a los demás. 

Cuando se ha embellecido el Alma, la mente, sentimientos y cuerpo se transforman en belleza, lo enfermo en salud y los defectos se vuelven virtudes. 

D.V. Torres

Comentarios

Entradas populares de este blog

Acerca de las relaciones afectivas

La juventud está por dentro

Aclarando el Alma

La tolerancia como estandarte

La diversa normalidad