Dependientes emocionales
No puede haber amor cuando existe falta de respeto, ambos deben ir de la mano. Múltiples relaciones se asientan en la dependencia emocional y el apego, en mentalidades tóxicas que se complementan, pero que no evitan herirse psíquica y sentimentalmente.
Dicha dependencia hacia otra persona hace creer que se está amando; sin embargo, existe un abismo entre eso y el amor correcto. Mantener una relación no significa que haya amor del bueno, menos cuando hay carencias emocionales evidentes, malas palabras y actos, conveniencias de por medio y un sinfín de conflictos o estratagemas en la pareja.
El amor es constructivo, no desgastante. Es recíproco, no una necesidad de estar con el otro o la otra para llenar diversos vacíos internos. No es egoista, es ampliamente generoso. Amar otorga valores; no obstante, cuando hay ausencia de ellos se experimenta una relación engañosa que, a corto o largo plazo, perjudica individualmente y a los que estén en el entorno.
Por mucho que alguien se llene la boca con el término amor, es una falacia cuando se está demostrando lo contrario y se constata una formal dependencia emocional carente de cualquier otro atributo que la haga sana.
El amor propio, si se ha trabajado adecuadamente, es la pieza fundamental que muestra la grandeza humana hacia la pareja y otros seres. Amar no son cursilerías, son incuestionables obras para el orden, la armonía, el bien y la paz del resto.
D.V. Torres
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