No te sientas rechazado


Una actitud de rechazo hacia alguien, puede afectar o no, dependiendo de las capacidades que aplique y de una ejemplar práctica de su inteligencia emocional.

El conflicto radica en quien infiere, injustificadamente, ese modo de desprecio y dado que expone lo que no acepta ni repara en él o ella. 

El hecho de rechazar indica que el inconsciente predomina más que la conciencia. Lo que no se resuelve en las profundidades del ser, termina exteriorizándose para intentar ocasionar daño a otros. 

No te sientas rechazado cuando no lo mereces y tu valor humano está por encima de cualquier sombra ajena; aún menos por alguien que no admite sus desvaríos internos.

D.V. Torres

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